¿Cómo almacenar alimentos secos y mantenerlos en óptimas condiciones?

Los alimentos secos deben almacenarse adecuadamente para evitar problemas como la acumulación de contaminantes, la aparición de plagas, o el vencimiento de la fecha de consumo. De esta manera, mantienen sus propiedades nutricionales y son seguros para su consumo. Si bien duran más que los alimentos frescos, existen factores que pueden caducarlos o estropearlos, por ejemplo, la humedad, que pueden controlar con deshumidificadores. Continúen con esta publicación si desean optimizar el almacenamiento y controlar los factores ambientales.

Rotar los productos

Es importante mantener rotaciones constantes para almacenar eficientemente los alimentos secos. Existen diversos métodos de rotación, pero el más conveniente para productos perecederos es FIFO (primero en entrar, primero en salir). Para garantizar la efectividad del método, es importante fechar cada producto que entra al almacén y mantener un registro práctico.

Controlar temperatura

La temperatura es crucial para el almacenamiento de cualquier alimento, incluidos los productos secos. En el caso de los últimos, la temperatura debe estar entre 10 °C, ya que cada aumento de grado disminuye la vida útil de los alimentos. Almacenar en frío con equipos de control de humedad y control de temperatura reduce la degradación de enzimas, la actividad respiratoria y la pérdida interna de líquidos, además, evita el crecimiento de microorganismos que favorecen la descomposición.

La ventilación en lugares confinados, por ejemplo, los almacenes, también es recomendable. Es crucial para garantizar un índice mínimo de intercambio de aire. Es importante que las tuberías tengan aislamiento para no canalizar agua o vapor, además, que no haya transformadores, calentadores de agua, generadores de vapor, entre otros equipos productores de calor.

Evitar la luz solar

Los alimentos secos no deben almacenarse en áreas que reciban luz solar directa. La última disminuye la calidad y valor nutricional de los productos, además, favorece la oxidación. Entre las propiedades sensibles a la degradación de la luz, destacan las vitaminas A, D, E y K, que son liposolubles. Se recomienda bloquear la radiación en ventanas o claraboyas, y usar sistemas de iluminación eléctrica si el almacén es muy oscuro. Para evitar derroches de energía, opten por iluminación energéticamente eficiente, como las lámparas LED.

Evitar las plagas

Las puertas y ventanas deben protegerse adecuadamente y mantenerse cerradas para evitar la infiltración de roedores, insectos y aves. Todas las grietas estructurales y aperturas al exterior deben sellarse de forma rápida. Si requieren portacebos, deben monitorearse regularmente y eliminarse si se dañan. Los restos de cebo deben limpiarse y retirarse de forma cuidadosa.

Revisar condiciones de almacenamiento

Es importante almacenar productos secos a una distancia mínima de 50 cm de las paredes exteriores y de 15 cm del suelo. De esta manera, disminuirán las condensaciones causadas por la diferencia de temperatura entre los productos y las superficies donde son almacenados. Esta medida facilita el control de plagas y la limpieza. Se recomienda no almacenar los alimentos a menos de 80 cm del techo si en él se dan altas temperaturas.

Deben guardar los pallets vacíos a cierta altura del piso para que no se vuelvan refugio de plagas, especialmente ratas y ratones. Reserven una zona para guardar productos con embalaje dañado, además, revisen si el daño es estético o implica un riesgo para los consumidores. Sellen los empaques rotos para evitar contaminación o derrames. Eviten guardar biocidas, productos de limpieza u otros productos no comestibles junto a los alimentos. Si no cuentan con un área designada para ellos, coloque una barrera física.

Dimensionar el almacén

Es importante dimensionar adecuadamente los requisitos de espacio de almacén para gestionarlo correctamente. Las necesidades varían según la cantidad de bienes comprados con frecuencia, la cantidad y frecuencia de ingreso de los alimentos, los flujos de salida y el tipo de establecimiento.

Control de humedad

La humedad puede dañar los productos secos, además, es un peligro para el personal, por lo que debe regularse. Recomendamos que el almacén tenga un nivel de humedad menor al 15%. En la medida de lo posible, los productos deben almacenarse en sus paquetes originales. La mayoría de los envases se diseñan para los alimentos que contienen, por lo que mantienen en buenas condiciones los productos y aseguran su vida útil, excepto si hay humedad o temperatura alta.

Si el embalaje original resulta deficiente, deben mantener los productos en recipientes herméticos para que no se contaminen y no sean invadidos por roedores e insectos. En las épocas más húmedas del año, es necesario utilizar deshumidificadores para regular la humedad. Existen diversos tipos, sin embargo, se recomiendan los desecantes y los ejemplares diseñados para aplicaciones industriales.

Los deshumidificadores industriales y desecantes son convenientes para amplios espacios, además, absorben la humedad mediante materiales desecantes, como el gel de silicio. Usan también una rueda interna que convierte la humedad en aire seco, que posteriormente expulsa. Ofrecen diversos beneficios, entre los que destacan los siguientes:

Sin ruido

Los ejemplares desecantes no usan refrigerantes ni compresores, por tal motivo producen menos ruidos. Se recomienda revisar los niveles de decibelios según sus necesidades.

Más ecológico

No requieren refrigerantes que contribuyen en el daño de la capa de ozono, lo que es crucial para las empresas de alimentos que desean volverse responsables con la sociedad y el planeta.

Funcional a bajas temperaturas

Funcionan adecuadamente en entornos cálidos y fríos, sin embargo, son más eficientes y efectivos en ambientes con bajas temperaturas. Posee alto rendimiento incluso cuando la temperatura desciende de 1°C a 15°C, lo que no ocurre con los equipos con compresores, que se recomiendan para altas temperaturas. El rendimiento de las unidades con compresor se reduce con el cambio de temperatura.

Los ejemplares desecantes mantienen la temperatura ambiental y el aire seco pese al frío. El aire caliente que libera puede ayudarles en procesos de secado. Su funcionamiento en las épocas frías del año implica bajos consumos de energía.

Antiolor, antimoho y antibacteriano

La humedad favorece la proliferación de las bacterias, que comúnmente se relacionan con malos olores. La rueda del deshumidificador desecante posee un recubrimiento especial que absorbe la humedad y neutraliza los microorganismos y los malos olores. Evitan así inhalaciones que pueden causar enfermedades para el personal.

La humedad también propicia el crecimiento del moho, que es peligroso, ya que degrada las estructuras y daña los productos, además, los vuelve peligrosos para su consumo. Las unidades desecantes evitan su formación gracias a su óptimo control de la humedad.

Antialergénicos

Los ejemplares desencantes eliminan partículas que pueden desencadenar alergias. Si en su almacén hay personal con problemas respiratorios, ayudarán a mejorar su calidad de vida y trabajará de forma adecuada.

Vida útil

Poseen pocas partes móviles, por lo que su vida útil es más larga en comparación con los ejemplares con compresor. Se trata de una excelente inversión, y pueden durar durante décadas con poco mantenimiento y reemplazos de piezas.

Si desean deshumidificadores desecantes de diversas capacidades para asegurar la calidad de alimentos secos mientras son almacenados, contacten a los expertos de H2O TEK. Tenemos un amplio catálogo, por lo que encontrarán el modelo más conveniente para sus necesidades. Ofrecemos garantías, además, nuestras unidades son de marcas reconocidas como Ebac. Marquen al (800) 9 H2O TEK (800 942 6835) si desean más información.