¿Por qué el control de humedad es importante para la industria del papel?

 

El control de humedad es un aspecto importante en muchas industrias, no solo para mantener a raya la salud del personal o evitar los daños en las diversas piezas estructurales sensibles al agua, también para garantizar la calidad de los procesos y prevenir daños en los productos. Entre los sectores que más necesitan de las tecnologías para controlar la humedad (como los deshumidificadores), destacan las dedicadas a la producción de papel. Si desean conocer más detalles al respecto, continúen con esta publicación.

La fabricación de papel requiere óptimos controles de humedad

El papel es uno de los recursos más utilizados en nuestra vida cotidiana. Puede encontrarse en una gran variedad de productos, como vasos, etiquetas, cuadernos, impresiones, envolturas, embalajes, etcétera. La fabricación de papel es muy compleja y puede resultar agraviada por distintos factores. Implica la conversión del recurso fabricado para su uso en bienes manufacturados y utilizados. Tal conversión puede implicar diversos procesos continuos, como su recubrimiento, impresión, cortado, pegado, encuadernado, entre otros.

Las empresas fabricantes deben conseguir hojas planas y bien niveladas. En caso de que la parte inferior o superior de las hojas de papel estén en distintos niveles de humedad, pueden ocurrir contracciones o expansiones de sus laterales, lo que causa rizos en los bordes. Los últimos pueden causar problemas, por ejemplo, atascamientos en las operaciones de manufactura.

Algunos ejemplos de esos problemas son las impresiones, cortes y empaquetados. Pueden también retrasar las producciones, disminuir la eficiencia e incrementar los desgastes. El monitoreo y control del contenido de humedad es crucial en tales procesos, debido a que elimina los rizos y garantiza el alisado del papel. Se trata de una actividad también importante para otros sitios con abundante papel, como los almacenes de documentos históricos e invaluables donde es común el uso de técnicas de deshumidificación.

Ahora bien, los equipos de control de humedad son también esenciales para regular las pérdidas de humedad tras el proceso de secado. Cuando se producen y enrollan los papeles, pueden quedar expuestos a factores ambientales en el extremo de las máquinas fabricadoras y durante notables periodos. Aquellas superficies que permanezcan expuestas cambiarán el contenido de humedad, según las condiciones ambientales, lo que puede dificultar los procesos de corte y enrollado.

Si hay un nivel de humedad reducido (por debajo del 50%) habrá un encogimiento de papel. Pueden ocurrir otros inconvenientes, como curvaturas, pérdidas de estabilidad en su forma, lo que puede repercutir en el funcionamiento de la bobina de papel y derivar en altos costos de mantenimiento. La forma de evitarlos es asegurar un nivel óptimo de humedad de 55%. Mantener ese nivel puede ser favorable, ya que conserva la flexibilidad de los productos y su estabilidad durante las producciones y embalajes.

Por otra parte, los niveles bajos de humedad en las zonas de corte pueden causar pérdidas rápidas del contenido necesario para asegurar la calidad del papel, sin embargo, los daños que ocurran en el papel no serán notables durante esta etapa, ya que la tensión del material evitará la visibilidad de la deformación o el rizado. Todos los cambios que sufra el papel serán notorios en la etapa de corte en hojas, debido a que se eliminará la tensión en él y estará libre para modificar su forma.

Por último, si la humedad es menor que 45%, se producirá electricidad estática, lo que puede interferir en el embalaje. Es importante que se prevenga, ya que el personal puede sufrir choques eléctricos de forma inesperada. Otro riesgo que puede sumarse a lo mencionado hasta aquí es el daño al personal que puede causar la humedad, por tal motivo es crucial contar con tecnologías que aseguren controles óptimos. La más notable en la industria del papel y otras es el deshumidificador.

Deshumidificadores desecantes para la industria del papel

Los deshumidificadores son indispensables para los fabricantes de papel y productos basados en él. Hay tres tipos en el mercado: refrigerantes, con compresor o desecantes. Los últimos son ampliamente utilizados debido a su excelente capacidad de absorción de la humedad del aire mientras cada proceso es puesto en marcha. Pero ¿en qué consisten?

Se trata de dispositivos reguladores de la humedad que operan mediante una sustancia química de alta absorción. Se utilizan diversas sustancias, por ejemplo, el cloruro de litio, sin embargo, la más usada por los fabricantes de deshumidificadores industriales es el gel de sílice. Se trata de un material transparente, adsorbente y sólido, que puede absorber la humedad sin modificar su estructura química o física.

El gel de sílice destaca por su alta porosidad y sus numerosos capilares donde la humedad se condensa y contiene en forma de líquido.  No presenta ningún riesgo para la salud ni contamina el entorno, además, se trata de los materiales desecantes de mayor vida útil, debido a que son raras las ocasiones en que debe reemplazarse.

Con respecto al funcionamiento del deshumidificador desecante, es el siguiente. Este es controlado por una rueda o rotor que se ubica en el interior del equipo, además, se construye con base en el material desecante. El rotor también es fabricado con diversas capas y múltiples canales, y mediante ellos accede el aire del entorno que el deshumidificador absorbe.

Imaginar la rueda como un panal cilíndrico para abejas e impregnada con miel es una buena forma de entender el proceso de deshumidificación con tecnología desecante. En este caso, la miel es la sustancia desecante y el aire tiene contacto al pasar por ella. El químico presenta una alta afinidad con la humedad, por lo que será absorbida cuando el aire pase por sus celdas.

Al activarse un deshumidificador desecante, gira con lentitud para garantizar la continuidad y uniformidad del proceso de absorción. Son dos los tipos de flujo que pasan por el rotor mientras funciona:

  • El aire de la fábrica a deshumidificar.
  • Aire caliente, que es requerido para la reactivación del químico desecante. Dicha reactivación consiste en ceder líquido absorbido por el rotor a la corriente de aire caliente para precipitarse en un contenedor de llenado.

El proceso implica muchos conceptos físicos, sin embargo, puede describirse de forma sencilla: la diferencia de presión entre el aire del entorno y la superficie desecante de la rueda causa la absorción o emisión de la humedad por parte del rotor. Es importante que adquieran un equipo de calidad y con una empresa reconocida para percibir sus beneficios.

En H2OTEK encontrarán diversos deshumidificadores desecantes, por ejemplo, el modelo DD6000 de la marca EBAC, que ponemos a su disposición. Marquen al 80 09 H2O TEK (80 09426 835) para más información, o visiten nuestras instalaciones cuyas direcciones encontrarán en nuestro sitio web.